X CLAD. Tercer tiempo. Conferencia.
Sobre la conferencia plenaria del profesor Enzioni.Impresionante curriculo de realizaciones académicas y de asesorías políticas de alto nivel. Fundamentalemente en USA. Su conferencia es en inglés, aunque no se preocupa de corregir un acento duro que denota el origen que hace explícito al comenzar, pese a que pudiera inducir a algúna confusión inimportante que se diga originario de Asia, siendo del Medio Oriente. Hemos cometido muchos errores definiendo todo en virtud de la dicotomía, nos dice al principio, aún cuando durante la entretenida hora de su grata y tal vez insulsa conferencia, muchas veces traicione su propósito. No sería reprobable, teniendo en cuenta que la dicotomía -digo yo-, es constitutiva de la especie... Mauss, Piaget, Lévi-Strauss, Marx, serían al cabo innecesarias referencias, viendo el sol y la luna, al hombre y la mujer... en fin. Tres patas tiene el asiento de la sociedad (y no dos) nos dice el profesor, nuestro error ha sido considerar dos. El punto es que estas tres patas no tienen el mismo largo, entonces la tarea es difícil, porque debemos lograr el equilibrio:: Gobierno, democracia y pobreza. las dos primeras son "cortas", la pobreza es "larga". Y es aquí donde emerge el punto fuerte de su tesis: es a las comunidades que debe cumplir el rol fundamental de lograr el balance adecuado.
Entonces, nuestro profesor se explaya largamente en ejemplos que demuestran como la "comunidad" es lo más importante en la sociedad contemporánea y como lo será cada vez más. Por cierto, no hay definición conceptual ninguna ni discusión teórica que importare. Es el estilo de los buenos intelectuales USA, que al escucharlos pareciera que han inventado las disciplinas desde sus cátedras. No sería reprobable, por cuanto, en rigor, ellos hablan desde el centro y sus consejos repercuten directamente en lo que haga el imperio, así dictan consejos, imponeiendo realidad. ¿Que importancia podría tener la historia, si esta noche cené con Rice y recordamos viejos tiempos de estudiantes en que -llevados por nuestra juventud e inexperiencia, por cierto-, nos atrevimos a discutir en una clase con Kissinger? Otro en fin. Es una muy curiosa escuela de pensamiento la de los USA, ameritaría alguna reflexión, así este proceso cognitivo no fuera precisamente lo que su ejercicio busca... pero ello no cabe en este lugar espacio temporal. Así que el huracán de New Orleans, demuestra que la comunidad es fundamental, porque los inmigrantes indocumentados más pobres, no fueron censados por las instituciones ya que al ser indocumentados, son clandestinos y saben que de ser descubiertos serán deportados. Estos, sin aparecer en las estadísticas, se iban como podían a otros lugares del aís, dónde eran recibidos por las allí existentes comunidades de origen. Otro error del gobierno, que aparte de cometer los mas grandes errores (1.500 camiones con hielo que se equivocan de camino y se quedan pegados hasta que el hielo con que iban en ayuda de la gente, se derrite, millones de dólares que no se sabe adónde fueron, luego de las peleas entre el alcalde y el gobierno central, etc.), no daban confianza ninguna a los indocumentados. Lo mismo con unos ejemplos de política de lucha contra el Sida, en New York, dónde la ineficiencia del gobierno, era suplida por las comunidades. Lo mismo en Seattle con la asistencia en menos de cuatro minutos si le daba a usted un ataque al corazón. Los inútiles planificadores del gobierno, habían decidido que para combatir adecuadamente el tema, tenían que tener cientos (o miles) de ambulancias con asistencia permanentemente en las calles, que nunca estuvieran a más de 4 minutos de cualquier lugar... ¿quien resolvió el problema? ¡la comunidad! Por suerte, en Dinamarca también han entendido que esta es la esencia de la "reconstrucción de la fábrica social", ya que de no ocurrir así tal vez, para que no se dijera que todos sus ejemplos estaban tomados de USA habría tenido que caer en el caso de "comunidades" más conflictivas, como las iraquíes, la palesutinas, algunas de América, África o Asia. Claro que la "reconstrucción de la fábrica social, que está a la base del fortalecimiento de la nacionalidad" ya implicaría otro tipo de definiciones que tampoco se han hecho, ni por qué. No se explica a través de que método ello sería posible. Pero no importa, el axioma se construye desde el poder, no es dialógico, así es porque él lo dice y no hay más. Es simpático el profesor, acompaña a menudo su conferencia con todo tipo de chistes y bromas a la asamblea, que aunque con un adicionalmente divertido efecto retardado, por el tiempo de la traducción simultánea -que entonces demuestra que no es tal-, también reacciona con simpatía a sus observaciones. Todo el mundo está muy contento, el profesor conversando como en su casa y las cuatrocientas personas que repletan la sala, aparentemente muy atentas, aunque muchas -si se observa con atención-, por momentos se dejan vencer por el sueño. ¡Que diablos!.., es después de almuerzo, la sala está oscura, el tipo no genera conflictos con nadie, hace calor... Al cabo, vino desde Harvard el señor y nos trata a todos como viejos conocidos, no deja de ser un honor que se agradece y nos acuna.
Pareciera ser que el verdadero punto de la cuestión que se trata, es que la gente no se siente identificada por las instancias de gobierno, por cuanto se habría producido una ruptura entre un deseo de tener cada vez más derechos y menos responsabilidades. Frente a esta dicotomía, el gobierno se resiente. Se resiente la participación en las instancias más generales de administración, sólo sería reconocible el nivel menor de la comunidad, que el profesor -sin ningún reparo antropológico-, llama "natural". Así, el resultado negativo de las últimas votaciones acerca de la Constitución europea, se explicaría porque la gente no siente formar parte de la "comunidad europea", sino que se siente parte de las "comunidades naturales" a las cuales pertenece. Allí estaría el espacio a trabajar, tanto en términos de comprender sus muy complejos rituales y entonces el espacio preferente de la investigación, como en cuanto a la orientación de las diferentes políticas orientadas desde las instancias centrales, con una óptica así, local. Por ejemplo, se expresaría esto último en el diseño de calles más anchas, con ventanas más bajas y lugares dónde los habitantes pudieran más fácilmente sentirse cómodos relacionándose con los otros. La comunidad, nos dice, aventurando al fin una definición, "es el lugar dónde le preguntan a uno "¿cómo está?" y realmente se interesan en la respuesta.
Y entonces pasa a la filosofía, porque si no lo hemos entendido aún, el fondo de la cuestión es ético, moral. Y cuenta como se interesó por la política pública haciendo clases de ética y descubrió "como Newton" (sin que -imagino-, uno debiera pensar que equipara su descubrimiento al del físico dieciochesco), en un momento en que percibió que sus compañeros estaban muy dispuestos a demandar beneficios, pero que ninguno estaba dispuesto a realizar labores sociales, lo que tuvo el efecto euclidiano (¡Eureka!) de la manzana que cae sobre su cabeza. En efecto, la tensión entre derechos y obligaciones, expresa aquella base epistemológica que ha dividido la posición de las ciencias entre las tendencias "racionalistas", que, como no, lidera la economía y según la cual las personas son (¡que gusto por las causas últimas, absolutas, inmanentes!..) "naturalmente" centradas en si mismos y piensan sólo en obtener su ganancia y las ciencias "emocionales" (?), sintetizadas por la antropología, según las cuales, por el contrario, la gente necesita a los otros y trabaja desprovista de intereses personales. El asunto es, en el fondo, si se opta por "independencia", o "responsabilidad por los demás. Como se puede observar, el profesor efectivamente no es muy consecuente con el planteamiento inicial de identificar la dicotomía con el error a superar. Pero sigue impertérrito en esa línea ya que la "independencia", la "autonomía", son deseos muy intrínsecamente anclados en la "naturaleza" humana y se requiere de fuerzas muy grandes para poder contrarrestarlas y desarrollar la "responsabilidad para con los demás". Por eso es que las religiones han jugado ese papel de control en la historia de la humanidad, por éso es que las religiones no se preocupan de los "derechos humanos", sino de los "mandamientos" y los aspectos normativos. Imaginamos que el profesor Enziani es consciente de ignorar formas de pensamiento que en general se consideran "religiosas" y que no responden para nada a esos criterios de normar y "controlar", como las distintas ramas del budismo Mahayana, por ejemplo. Sin embargo, postula que no hay democracia sin "comunidades fuertes".
Su imágen final es un tanto derrotista, pese a que como se puede apreciar -y por cierto se me conceda fiabilidad en el informe-, una necesidad cada vez de control de esas fuerzas naturales sea requerida... Dejando muchas preguntas en el aire que los asistentes tendrán el buen tino de no recoger, para no incomodar a nadie, como si todo el discurso no apunta a una "natural" desaparición del gobierno, que parece coherente con la línea de autoregulación del mercado y privatización extrema de las sociedades, o de como se expresaría este peso creciente de la comunidad en condiciones de ocupación, como en Irak, o de que manera las comunic¡dades se interrelacionarían y tendrían un sentido colectivo para formar la base de la democracia de una nación, nuestro buen profesor termina su exposición como un sabio, es decir, mirando lejos y que mejor que recoger un bello ejemplo ético de su tradición, transmitido en la Mishna (tradición oral del pueblo Hebreo), para que parezca que nada cambia y que efectivamente no hay movimiento en la historia que no es ya historia, dónde se preguntan dos cuando es que se acaba la noche. Cuando miras hacia la colina y puedes distinguir si el árbol es un naranjo o un olivo, dice uno. Cuando miras hacia la colina y ves si el hombre que está allí es blanco o negro, dice el otro. El maestro rectifica, no, cuando miras hacia la colina y cualquiera que sea el color del hombre y la mujer que veas sobre ella, digas "he allí mi hermano", se habrá acabado la larga noche y habrá llegado el día. Se mereció los aplausos cerrados el buen hombre. Después hubo un par de preguntas sobre lugares comunes y más bien para que supieran los otros que estuvo ahí la voz de quien la hizo, como si en su opinión podían ser llamadas comunidades las nuevas de internet. Por cierto. Ya era hora del café.

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