jueves, octubre 20, 2005

X CLAD. Segunda entrada 20.10.05


Luego de un largo día de doce exposiciones en cuatro paneles y un millar de Slides Power Point. Digo lo siguiente que escribo: he seguido el tema general del gobierno electrónico. Puede que esto sea particular y presente algún grado de separación diferencial con el resto de las áreas, pero creo que no en los dos comentarios que haré, refiriéndome a forma y fondo, sin pretender un desarrollo que apuntare a ser exhaustivo. Por el momento, imagino, mas que una contribución a la reflexión, esto será una sensación, hecha palabras.
En primer lugar, estoy lógicamente saturado de información. Sin embargo, al desmenuzar un poco esos conceptos que me vienen casi automáticamente, creo que la descripción correcta de mi estado es mas bien de abotagamiento. No del cansancio natural que supone haber estado unas diez horas asistiendo a comunicaciones siempre unívocas en que por las condiciones mismas de la estructura cognitiva que se pretendería criticar y que en rigor se impone de acuerdo a los mismos cánones operativos de la máxima inmovilidad -docente medioeval aumentado por la sociedad de control-, que supone el expositor de su tema, allá arriba, con micrófono y pantalla, explicando su experiencia frente a una asamblea y cuando por añadidura todo comentario que se haga debe inscribirse en la muy buena educación que supone agradecer la exposición y lo interesante que ha resultado para etc., etc. y luego hacer una observación que tiene que ser lo más anodina y menos conflictiva posible (imaginando ya que fuera posible llegar a elaborar una diferencia expresable), el todo calurosamente acompañado por expresiones de mucho contentamiento, como aplausos finales y ceñudas caras de comprensión y seguimientodurante. No, no solo de esta sensación de fatuo espectáculo que ha acompañado mi búsqueda crítica de nuevas formas de transmisión de la enseñanza y de las cuales he creído encontrar la solución precisamente en el nuevo paradigma de la "construcción del conocimiento", que acompañan las TICs. No, en esos escenarios que conformaron treinta años de mi vida académica y a los cuales igual debía sumarme, dejando estas sensaciones en general inexpresadas, sino para quienes me parecían más íntimos y siempre de manera informal, por cuanto en mi condición de profesor e investigador siempre he estado en el estrado (aunque recuerdo un par de conferencias en que para hacer consciencia del necesario cambio de paradigma ("del modelo de transmisión del conocimiento, en que hay uno que sabe y muchos que no saben, se cambia a la construcción común del conocimiento"), me cambiaba de posiciones con los alumnos, haciéndolos subir al lugar del profesor y yo poniéndome abajo, sin que el impacto fuere mucho más que la risa que a todos nos provocaba comprender lo que debíamos asumir como inevitable). No. En esos momentos y al final de la larga jornada de exposiciones, como ahora, había un montón de ideas y reflexiones que se agrupaban y estimulaban a seguir pensando. La palabra tenía continuidad. Hoy por el contrario, que de imagenes se puebla la mediosfera y que solo de Power Points parece poblarse la imaginación, solo tengo el cansancio que no hay reflexión que acompañe y no sabría -sino con un gran esfuerzo de concentración y rememoración-, dar cuenta de las ideas o pensamientos que sustentaban las exposiciones. Es que en estricto rigor, no las hubo. Relato de experiencias acríticas, las distintas exposiciones trazaron con imagenes de formato fijo, los distintos caminos que cada uno recorrió durante un tiempo. Como si yo hubiera contado mi camino de esta mañana, de la casa al trabajo, con imagenes prediseñadas. Y así implosiono en estas letras que buscan la coherencia perdida. De hecho, no resulta absolutamente ajeno al sentido, recordar que precisamente el tema que nos convoca es la interoperabilidad de los sistemas en nuestra gestión de gobierno y gracias a la introducción de las nuevas tecnologías. La conclusión general, en ese sentido, es que tenemos profusión de sistemas que no comunican entre sí, porque los humanos que los manejan no establecen las bases dialógicas del intercambio. Entonces, me pregunto -y a la luz de lo anterior-, ¿será posible que ello ocurra?, ¿no es acaso cierto que los sistemas tienden al estado mas probable y ese es siempre el desorden? Al mismo tiempo, en el nivel micro de las prácticas cotidianas al que refiero, la homogeneización de criterios, se expresa plenamente en la proliferación de Power Point que sustituye en nuestras prácticas al discurso, por cuanto los modelos vienen con los programas, dentro de cada computador. Y dónde antes había que hacer un esfuerzo racional para establecer la relación entre un contenido y otro y ello requería del soporte de una lógica sintáctica, ahora se usa una imagen prediseñanda (en general una caricatura, mas o menos monstruosa) y una flecha gráfica de vectores cualquiera, en que porque sí, el cuadrado que engloba la palabra "actores", conduce al círculo que engloba el concepto "organización" (por ejemplo), reproduciendo a nivel de las imagenes, el sistema de lenguaje "cerrado" y acrítico que consolida el monolitismo de esta particular forma histórico de dominación en la que no nos sentimos dominados y creemos pensar.
Hay que ver, una cosa es que haya interoperabilidad, es decir que la información esté disponible para distintas instituciones y personas on line, permitiendo los cruces de variables que contestar determinadas preguntas requiriera, otra cosa es que hubiera uniformidad de formatos. Siendo el segundo de los casos el que repruebo por el ejemplo de las diapositivas, la solución de primero concierne al desarrollo de un adecuado mecanismo de comunicaciones informadas y reflexivas entre quienes participan del grupo de interés de acuerdo al principio de RED (Retroalimentación, Estudio, Desarrollo). Esto supone un proyecto de acción especial. Estamos pensando.